Identidad y presencia visual.
Productos digitales
con estética limpia
y tecnología invisible.
Soy Lucas Vallejo. InitSeed es mi laboratorio personal: un ecosistema donde creo productos propios como CheckinFace, PopAds, Glupix y HomeOfficeDay, combinando IA aplicada, automatización, visión computacional y experiencias web.
Cuatro productos. Una misma idea: convertir señales en acción.
Cada proyecto nace de mirar un punto del mundo físico o digital y preguntarme: ¿cómo se transforma esto en una experiencia útil, simple y escalable?
CheckinFace
CheckinFace es un motor de reconocimiento facial y validación de presencia. Pensado para accesos, fichadas, tótems, experiencias interactivas y sistemas donde saber quién está presente cambia toda la lógica del producto.
PopAds
PopAds explora publicidad contextual más inteligente: pantallas, experiencias y promociones que se adaptan al momento, al entorno y al contexto, sin depender de rastreo invasivo.
Glupix
Glupix convierte un QR en una puerta de entrada a una experiencia medible: consentimiento, leads, accesos, activaciones visuales, interacción y seguimiento para eventos, espacios físicos, hoteles, gimnasios y marcas.
HomeOfficeDay
HomeOfficeDay es una idea de presencia remota con tokens biométricos: saber si una persona está disponible o ausente sin convertir el trabajo remoto en vigilancia. Menos control invasivo, más señal operativa.
Tecnología minimalista: sistemas complejos con apariencia simple.
Me interesa la tecnología que no se nota. La que hace su trabajo por debajo, reduce pasos, ordena datos y deja una experiencia clara en la superficie.
La complejidad va debajo.
El usuario no debería entender el sistema para poder usarlo. La inteligencia tiene que sentirse natural.
Prototipos que se pueden tocar.
Las ideas mejoran cuando se vuelven navegables, medibles y comparables contra un problema real.
El mundo físico entra al software.
Cámaras, QR, presencia, rostros, objetos, movimiento y contexto pueden alimentar mejores decisiones.
Una buena idea debe crecer.
APIs, datos, seguridad, rendimiento y evolución tienen que estar pensados desde el inicio.
Diseñar como laboratorio. Construir como producto.
La innovación no es decorar con tecnología. Es encontrar una fricción concreta, hacer una primera versión útil y mejorarla hasta que funcione de verdad.
Detectar la fricción.
Buscar dónde se pierde tiempo, control, información, precisión o claridad.
Diseñar la experiencia mínima.
Menos pantallas, menos explicación, menos ruido. La solución tiene que entenderse rápido.
Prototipar con tecnología real.
IA, APIs, cámaras, datos, QR o automatización: lo necesario para probar sin sobrediseñar.
Convertir la demo en sistema.
Si funciona, se robustece. Si no funciona, se corrige. El producto evoluciona con uso real.
También trabajo innovación desde operaciones reales.
Construyamos algo que todavía no existe.
Si tenés una idea, una operación, una fricción o un proceso que podría ser más inteligente, puedo ayudarte a convertirlo en una experiencia, un prototipo o un sistema real.